Fragmento
Un sonido discreto y contundente resonó durante tres minutos en toda la zona de la plaza. Eran las 14 horas y las campanas apenas una vez habían sonado; el segundo tañido lo dio la campana norte contra el suelo.
La gente que estaba cerca quedó aturdida por la vibración del aire y del suelo, miraban con las pupilas demasiado abiertas, ora la campana agrietada y clavada contra el suelo, ora la cima de la torre.
Texto completo en preparación para el archivo público.